Estudios sobre calidad del aire avalan que el uso del transporte público no supone riesgos añadidos de contagio para sus viajeros

Dos equipos científicos han medido las concentraciones de CO2 en diferentes horarios y situaciones y han constatado que la correcta ventilación es determinante para mantener unos niveles adecuados

A las medidas de protección ya implantadas, como las ventanillas siempre abiertas, el uso de mascarillas y evitar hablar en voz alta, se están sumando otras de refuerzo, como la implantación de nuevos filtros de aire

Viajar en transporte público en Zaragoza no supone riesgos añadidos de contagio de COVID-19 para sus usuarios, siempre que se observen todas las medidas preventivas puestas en marcha, como la ventilación constante de los vehículos, el uso obligatorio de mascarilla, no elevar el tono de voz y mantener en lo posible una distancia entre usuarios.

Los estudios llevados a cabo a lo largo de las últimas semanas por dos grupos científicos distintos tanto en autobuses como en el tranvía avalan la hipótesis inicial de que viajar en transporte público en nuestra ciudad no implica un especial riesgo de contagio en comparación con otras actividades de la vida cotidiana.

Tal y como se indica en uno de los estudios, asociar los conceptos de “medición de concentraciones de CO2” y “riesgo de contagio por transmisión aérea del virus” exige tener en cuenta otros factores como el tiempo medio de exposición (aproximadamente, 7 minutos de media en el caso del tranvía) y la presencia de sistemas de purificación/filtración de aire implementados.

También deben ser consideradas las medidas preventivas complementarias para evitar el contagio por transmisión de aerosoles, tales como pueden ser el uso obligatorio de mascarillas y permanecer en silencio. En este sentido, el compromiso ciudadano es fundamental.

En el autobús urbano el estudio ha sido realizado por el Laboratorio de Combustión Industrial perteneciente al LIFTEC (Laboratorio de Investigación en Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión) de la Universidad de Zaragoza, encabezado por Javier Ballester, en el marco de un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza.

En el caso del tranvía ha estado a cargo del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón, del Centro de Investigación Biomédica de Aragón (CIBA), dentro del proyecto “CoviBlock”. En concreto, ha sido realizado por Juan José Alba López, Marta Baselga Lahoz y Alberto  Jiménez Schuhmacher.

TRES LÍNEAS DE BUS ANALIZADAS CONDICIONES DIVERSAS

El estudio realizado en el autobús urbano ha analizado el nivel de CO2 que se alcanza bajo  distintas condiciones, tanto para ocupación controlada (un número determinado y alto de ocupantes), como en funcionamiento ordinario (número variable). El primer tipo de medidas permite determinar el nivel que se alcanza para una ocupación alta, así como evaluar el efecto de ciertos cambios en los ajustes de ventilación sin que al mismo tiempo se produzcan cambios en el número de pasajeros. Las medidas en funcionamiento ordinario tratan de obtener datos de niveles de calidad del aire bajo condiciones de operación realistas, que incluyen variaciones de ocupación entre distintos trayectos y distintos tramos de un cierto trayecto. Son, por tanto, análisis complementarios diseñados para intentar caracterizar la calidad del aire interior para el rango de casos que se han estudiado.

Se han analizado un total de 3 líneas de bus, seleccionadas por poseer una ocupación promedio alta: Circular 2, línea 33 y línea 38.  Las pruebas se han realizado en 3 modelos de autobús frecuentes en la flota de Avanza Zaragoza: 

• Volvo 7900 de 12 metros.

• Volvo 7900 articulado de 18 metros.

• MAN Castrosua articulado de 18 metros.

En todas las medidas que se llevaron a cabo bajo funcionamiento ordinario se contó con la presencia a bordo de varios investigadores del Liftec, que hicieron un recuento detallado de la ocupación en cada instante. También se anotó cualquier cambio de condiciones o evento que pudiese afectar a las mediciones. Cabe destacar que las mediciones se hicieron en distintos puntos en el interior del habitáculo; que se hizo un estudio específico de las condiciones en la cabina del conductor y con diversos ajustes de ventanillas y claraboyas.

Los resultados evidencian que, aunque es evidente la relación entre número de viajeros y concentración de CO2, lo que resulta determinante es la ventilación, ya que los datos mejoran considerablemente en todos los casos cuando todas las entradas de aire exterior están abiertas. Para las ocupaciones y vehículos analizados, con todas las ventanillas y claraboyas abiertas, en general la concentración de CO2 no ha superado niveles excesivos.

Del mismo modo, en la cabina del conductor, aunque un incremento de niveles de CO2 no se considere teóricamente de riesgo (puesto que procedería de la respiración de la misma persona), bastaron 15 e incluso 7 cm de apertura de la ventanilla del conductor para conseguir que el nivel de CO2  en la cabina se encuentre por debajo del que existe en la zona delantera del autobús.

IMPLANTACIÓN DE MEDIDAS COMPLEMENTARIAS EN EL BUS

A la vista de los resultados en el autobús urbano, el Ayuntamiento de Zaragoza y Avanza han estipulado que todas las ventanillas y claraboyas de los vehículos permanecerán siempre abiertas.

Para garantizarlo, los equipos que se encargan de la desinfección diaria abren todas las ventanas al finalizar su trabajo (contribuyendo también a que se evaporen los productos químicos utilizados), de modo que los vehículos las llevan siempre abiertas cuando salen de cocheras. Además, durante el servicio, los conductores tienen la instrucción de revisar que permanecen abiertas cuando llegan a terminal

Como medida de refuerzo dirigida a la ciudadanía, próximamente se van a colocar pegatinas indicativas de la prohibición de cerrar las ventanillas en cada uno de los vanos de los autobuses.

En cuanto a los equipos de aire acondicionado, ya está en marcha la sustitución de mantas filtrantes del tipo G4 por otras M5 que mejoran el filtrado del aire en un 50 por ciento respecto al modelo anterior. Actualmente un tercio de la flota ya dispone de este sistema de filtrado.

Avanza continúa trabajando, además, en la implantación de nuevos sistemas que permitirán disponer de información sobre los aforos en tiempo real de los vehículos, para conocer en cada momento cuántas personas viajan y la capacidad disponible.

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